En 2024, Red Eléctrica alcanzó un récord de inversiones de 1.104 millones de euros, lo que representa un incremento del 34% con respecto al año anterior. Este esfuerzo ha permitido a la compañía consolidar el desarrollo de la red de transporte eléctrico, con especial enfoque en la construcción de nuevas líneas, subestaciones y el fortalecimiento de las interconexiones internacionales. En particular, continuaron las obras para el enlace con Francia a través del Golfo de Bizkaia y la nueva interconexión con Portugal en el norte, que incluyó la puesta en servicio de la subestación de Beariz y el avance de la de Fontefría.
El año también vio la conclusión de la venta de Hispasat a Indra por 725 millones de euros, operación que fortaleció aún más la posición financiera de Redeia, preparándola para el próximo Plan Estratégico 2025-2030. Este plan prevé un significativo aumento de las inversiones en infraestructura eléctrica, con el objetivo de apoyar el crecimiento de la transición energética.
En detalle, los ingresos totales del grupo alcanzaron los 1.647,5 millones de euros, con un EBITDA de 1.210,1 millones. El beneficio neto se situó en 368,4 millones de euros, afectado por la desinversión de Hispasat, lo que provocó una reestructuración de las partidas contables del grupo. Sin embargo, sin este impacto, el resultado neto habría superado los 500 millones de euros, en línea con las previsiones iniciales.
Por último, el Consejo de Administración ha propuesto un dividendo de 0,80 euros por acción, en línea con la política de dividendos del Plan Estratégico, que busca garantizar un sólido crecimiento económico, junto con un compromiso continuo con la sostenibilidad y las inversiones ESG.