En los últimos días, Solarwatt, el fabricante alemán de paneles solares, anunció el cierre de su planta de producción en Dresde, Alemania. El sitio tiene una capacidad de 300 MW anuales. Actualmente, la producción en Dresde aún está programada en dos turnos y se garantizará hasta agosto. Aproximadamente 190 de los 750 empleados en toda Europa actualmente trabajan en las fases de producción. Estas cifras podrían verse afectadas por el cierre de la instalación, aunque Solarwatt intentará ofrecer otras posiciones dentro de la empresa, desde diseño hasta servicio postventa. Además, Solarwatt debería mantener activo un equipo dedicado a la investigación, desarrollo y mantenimiento de maquinaria. De esta manera, podrá reanudar la producción rápidamente en caso de que las condiciones en Europa mejoren.
La noticia del cierre del sitio de Solarwatt sigue a la decisión de Meyer Burger de detener la producción en la planta de Freiberg, también en Alemania, y trasladarla a Estados Unidos. La misma suerte corre Heckert Solar, que está considerando dejar inactivas las fábricas en Alemania hasta que la producción “Made in Europe” vuelva a ser rentable.
Finalmente, en Francia, el fabricante de paneles Systovi, con sede cerca de Nantes, anunció su intención de detener la producción. El grupo, que ha estado buscando un comprador desde marzo, ha decidido suspender las operaciones. Según Systovi, «las medidas anunciadas por la Comisión Europea para devolver la producción al Viejo Continente pueden no tener el efecto deseado a corto plazo y, por lo tanto, no son lo suficientemente efectivas contra la súbita aceleración del dumping chino».