La Comisión Europea ha dado luz verde a un régimen de ayudas estatales de 1.000 millones de euros para Portugal, destinado a promover la producción de equipamiento necesario para la transición hacia una economía con cero emisiones. El plan, aprobado en el marco del Cuadro Temporal de Crisis y Transición (TCTF), apoyará la producción de paneles solares, baterías, turbinas eólicas, bombas de calor y otras tecnologías esenciales para la transición energética.
Las ayudas, que se otorgarán en forma de subvenciones directas antes de 2025, buscan contribuir al objetivo de Portugal de alcanzar una cuota del 80 % de energía renovable en su mix eléctrico para 2026. Este apoyo se enmarca en el contexto del Plan Industrial del Pacto Verde de la Unión Europea, con el objetivo de garantizar la neutralidad climática para 2050.
Margrethe Vestager, vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea para la política de competencia, ha declarado que la medida «apoya inversiones estratégicas para acelerar la transición hacia una economía con cero emisiones», asegurando que las distorsiones de la competencia permanezcan limitadas.
Portugal se ha fijado el objetivo de aumentar la capacidad solar fotovoltaica a 8,5 GW para 2025 y a 20,4 GW para 2030.
Este anuncio sigue a la aprobación de regímenes de ayudas similares para Italia y Polonia, por un total de 1.100 millones y 1.200 millones de euros, respectivamente, para promover la producción local de equipos para energías renovables.